En algunas ocasiones, nos encontramos con casos, en los que después de haber cambiado un grifo, éste tiene una pérdida por pequeña que sea. O, incluso, un grifo que ha estado funcionando perfectamente, un día observamos una gotita, y nos damos cuenta que tiene un lento pero constante goteo.

El primer caso, está claro que es debido a un montaje defectuoso del grifo. No se ha apretado todo lo necesario, o no se ha aplicado la cantidad necesaria de teflón o de estopa.En el mercado hay productos que nos facilitan el correcto montaje de los grifos. En este artículo te hablaré sobre dos sistemas totalmente distintos, pero ambos cien por cien efectivos. Más adelante, en otro artículo, te hablaré sobre una tercera forma de hacerlo, que combina la técnica tradicional, con la innovación de los sistemas y productos actuales.

Y ahora, vamos con la reparación.

Pasos previos

Hay tres pasos previos que son comunes, sea cual sea el método utilizado.

#1 Cortar suministro de agua

Siempre que efectuemos un trabajo de fontanería, lo primero que debemos hacer, es cerrar la llave de paso. Cuanto más cerca esté ésta del grifo a reparar, mejor puesto que evitaremos dejar sin agua el resto de la instalación de la vivienda. En caso de no ser posible, cerraremos la llave general de la vivienda.

#2 Desmontar el grifo

Aunque parezca una perogrullada, no deja de ser un paso a realizar. El tipo de grifo que vamos a reparar, siempre va roscado al racor. Por tanto, para su desmontaje, tendremos que utilizar una llave inglesa, grifa, o similar.

#3 Limpieza de roscas

Por último, y justo antes de llevar a cabo la reparación en sí, debemos eliminar cualquier resto o suciedad que pueda tener tanto la rosca del grifo, como el racor donde va fijado.

Bien, una vez realizados los pasos previos, vamos a ver cómo realizar la instalación correcta con dos métodos distintos.

Método 1 – Hilo de PTFE

Este tipo de hilo, también conocido como hilo de teflón, es muy utilizado entre los profesionales de la fontanería, así como por los aficionados al bricolaje. Es un producto apto para sellar juntas de tubos roscados, tanto  de plástico, como de metal.  En mi anterior artículo “cómo engrasar una persiana metálica”,  hice una breve introducción al PTFE. o, lo que es lo mismo, el politetrafluoretileno. Antes de continuar, te aconsejo echar un vistazo para saber qué es y cuáles son sus principales propiedades.

Características

  • Está compuesto por materiales 100% PTFE
  • Cuenta con una resistencia total frente al agua, el aire, el gas, el vapor, nitrógeno, así como a la mayoría de los productos químicos agresivos, como pueden ser solventes, hidrocarburos, amoníaco y ácidos.
  • No endurece con el paso del tiempo y, químicamente, es inerte.
  • Sus propiedades permanecen intactas en temperaturas situadas entre los -200ºC y los +240ºC.

Una vez vista la ficha técnica del producto, y comprobada su idoneidad para el trabajo que vamos a realizar, vamos con la reparación.

Aplicando el hilo de PTFE

Cogeremos la punta del hilo que sale del dispensador, y lo enrollamos sobre toda la rosca del grifo. Tenemos que aplicar suficiente producto,  dando bastantes vueltas para, de este modo, sellar bien la unión. Por tanto, debemos aplicarlo sin miedo. Hay un detalle importante que, en algunas ocasiones, pasamos por alto. Al menos a mi, me ha sucedido en alguna ocasión. Se trata de la dirección correcta en la que liar el hilo. Siempre hay que liarlo en la misma dirección en la que giraremos el grifo para roscarlo. Ya que, en caso contrario,  el mismo movimiento de roscado irá expulsando el hilo y, al final, quedará completamente fuera de la unión. Produciéndose fugas, por lo tanto.

Una vez termines de enrollar el hilo, no tienes que utilizar ningún cúter, tijeras, o herramienta similar, para cortarlo, puesto que el dispensador del hilo de PTFE MIARCO lleva incorporada en la punta unas pequeñitas cuchillas para este fin. Por supuesto, van protegidas para evitar ningún tipo de accidente por pequeño que pudiera ser.

Por último, tenemos que volver a montar el grifo en el racor, apretando bien ambas roscas, dejando una junta sólida y estanca.

Método 2 – Sellador de tuberías

Ahora pasmos a un segundo método, que según mi opinión, su aplicación es mucho más fácil y rápida y, por otro lado, facilita mucho las cosas a los principiantes al bricolaje de fontanería.

Es el sellador anaeróbico a base de PTFE de MIARCO para juntas roscadas metálicas. Éste, al contrario que el hilo, no es apto para juntas de plástico y PVC. Asegura un perfecto sellado en tuberías de agua, gas, GLP, productos químicos y aire comprimido. Además, resiste a las vibraciones, no gotea y permite un fácil desensamblaje, en el caso de tener que desinstalar el grifo.

El rango de temperatura para un comportamiento óptimo de este producto, va desde los -55ºC a los +150ºC.

Aplicando el sellador de tuberías

Una vez desmontado el grifo y limpias las estrías de las roscas, aplicamos el sellador. Este producto viene en un embase con una boquilla como la de muchos pegamentos.

Su aplicación, como no podía ser de otro modo, es exactamente igual que si de un adhesivo se tratase. Aplicamos, de forma generosa, a todo alrededor de la rosca exterior del grifo y, a continuación, lo roscamos al racor. No podría ser más simple. Dejamos que el producto fragüe, y ya está.

Método 3 – Próximamente

Para no alargar demasiado este artículo, y como te indicaba al principio, más adelante te hablaré sobre un tercer sistema de sellado para la reparación de un grifo que gotea. Tan sólo te adelantaré que combina un método y material tradicionales, que se vienen utilizando desde la antigüedad, con un producto de última generación. Está atent@ y no te lo pierdas, si tienes alguna duda escríbenos a socialmedia@miarco.com

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