Cuando oímos hablar de poliéster, al menos a mí, se me solía pasar por la cabeza aplicaciones más industriales como por ejemplo, piscinas prefabricadas de poliéster, ciertas partes de la carrocería de todo tipo de vehículos, etc, etc. Si además, se trata de un producto de dos componentes, que hay que mezclar en una cierta proporción, esto ya confirma mi anterior teoría del uso exclusivo industrial. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. En este artículo te hablaré sobre las posibles aplicaciones de la masilla de poliéster en bricolaje.

La polivalencia que puede alcanzar la masilla de poliéster en bricolaje, es enorme. Principalmente por la alta resistencia mecánica, además de su facilidad de preparación y aplicación, sobre todo si la adquirimos en kit. Sin ir más lejos, Miarco tiene en su portfolio de productos un kit de reparación MIARCO BRICO de masilla de poliéster, que viene con todo lo necesario. Trae la resina de poliéster, el catalizador, malla de fibra de vidrio,  guantes desechables, palito mezclador y pincel aplicador. Con este kit tan sólo falta un par de manos y el objeto a reparar.

Usos de la masilla de poliéster en bricolaje

La masilla de poliéster sirve para reparar prácticamente cualquier daño como agujeros, grietas, hendiduras,… restableciendo la forma original. También sirve para reforzar las partes dañadas por la corrosión. Y todas estas operaciones las realiza de forma efectiva sobre soportes de diversos materiales, como es el metal, paneles de fibra de vidrio, cemento, madera, aluminio y plásticos rígidos entre otros.

Precisamente, la reparación que haré a continuación, será con un elemento de plástico rígido.

Precauciones de seguridad

Para manipular este producto, no es necesario llevar a cabo unas medidas de seguridad más allá de las que se tienen en cuenta al utilizar cualquier producto químico, como pueden ser pinturas, barnices, disolventes, pegamentos,…Tan sólo hay que utilizar la prudencia, el sentido común, y tener en cuenta algunos aspectos como los que indico a continuación:

  • Manipular el poliéster en zonas ventiladas, y que no entre en contacto con la piel, las vías respiratorias, ni los ojos.

Simplemente hay que leer las instrucciones que trae el producto y, como digo, utilizar el sentido común. Veamos en acción el kit de reparación de poliéster Ranger

Para probar la masilla de poliéster, aprovecharé para reparar un escudo de mi hijo, del Capitán América, al que tiene mucho aprecio, pero que está algo deteriorado por el enorme trajín que le da. Como puede observarse en la fotografía, tiene varias grietas y, una de ellas, va desde el borde hasta prácticamente el centro del escudo. Tengo que decir, que ya le había practicado una reparación previa con otro producto diferente pero, a los pocos días, las fisuras volvieron a resurgir.

1º Preparación de la superficie

La superficie a reparar tiene que estar limpia de grasa, óxido, polvo y cualquier tipo de suciedad, por lo que hay que proceder a limpiarla bien. Por tanto, con un trapito impregnado en disolvente universal, he limpiado bien la superficie sobre la que aplicaré la masilla. La ventaja que tiene el disolvente, además de arrancar muy bien la suciedad, es que, al ser de evaporación rápida, seca al momento. Una vez limpia la superficie, para que la unión no se mueva durante la aplicación del producto, he unido las dos partes, por la otra cara, con cinta americana.

2º Preparando la masilla de poliéster

La ventaja que tiene el kit de reparación MIARCO BRICO, es que trae todo lo necesario para efectuar reparaciones de forma rápida y limpia. En primer lugar cortamos la malla de fibra de vidrio. Debemos tener en cuenta, cortar un trozo que sobresalga de la zona a reparar, un par de centímetros aproximadamente. Esta malla se corta fácilmente con unas tijeras normales o con un cuter.

Después, en un recipiente vertemos la cantidad aproximada de poliéster que vayamos a necesitar, así como el catalizador. Éste último hay que mezclarlo en una proporción del 3%. No es necesario utilizar ningún medidor especial. Como el envase del poliéster es pequeño, de 250 gr., si utilizamos la tercera parte, por ejemplo, echamos también la tercera parte del bote del catalizador.

Y removemos bien con la ayuda del palito mezclador. Esta mezcla la haremos cuando lo tengamos todo preparado, justo antes de su aplicación, puesto que es de fraguado rápido.

3º Aplicación del producto

Con el pincel, aplicamos una fina capa de resina sobre la base a reparar. A continuación, depositamos la malla de fibra de vidrio, y volvemos a aplicar resina, empapándola. No debemos mover el pincel como si estuviésemos pintando, puesto que desplazaríamos la malla, descolocándola. En su lugar, debemos hacerlo por presión. Esta fase ya estaría terminada, en caso de poner una sola capa de malla. En caso de poner varias capas, debemos repetir la operación las veces deseadas. En mi caso, he aplicado dos capas de fibra de vidrio.

El fraguado total de la resina se alcanza a los 60 minutos, por tanto dejamos transcurrir este tiempo.

4º Acabado de la reparación

Una vez endurecida la resina, procederemos  a recortar la malla de fibra de vidrio que pueda sobresalir por alguno de los lados. A continuación damos una mano de lija hasta conseguir el aspecto deseado, y eliminamos el polvillo que se produce por efecto del lijado. Por último, retiramos la cinta americana que puse por la otra carta del escudo para conseguir su estabilidad durante la reparación.

Con esto ya estaría acabada la reparación, como así ha sido en mi caso. No obstante, si queda muy a la vista, y se pretende dejarla “invisible”, se puede dar una capa de pintura, quedando como nuevo.

Resultado de la reparación

El resultado de la reparación ha sido increíble. El escudo lleva ya dos semanas bajo el exigente “control de calidad” al que cualquier niño somete un juguete. Y tengo que decir, que sigue en perfecto estado.